Equipo

rss envía tu CV
01.03.2007

Electrocardiograma de Youtube

Vaya, no he podido eyacular. El caso es que diariamente masturbo mi intelectualidad con vídeos en Youtube. Puedo presumir de que apenas veo la televisión y de que soy un “consumidor liberado". Incluso puedo presumir de haberme abierto una cuenta y de haber producido, creado y subido un vídeo. Soy además lo que algunos llaman un prosumidor. Es verdad, me encanta ver vídeos en Internet, enlazarlos, postearlos en mi blog, pasárselos a mis compañeros, bajarlos, remezclarlos...no obstante, mi último coitus interruptus me obliga a plantearme que un amago de ataque al corazón bien vale un buen análisis, un buen electrocardiograma de YO(tube) aka Youtube.

Empecemos por lo obvio: Youtube es una empresa. Más si cabe desde que ha sido comprada por Google [2]. No me engaña leer que "La filosofía de Youtube se basa en "autorizar a los usuarios para convertirse en los locutores de mañana" tal y como dice en su web [3] y asumo que una corporación que tal y como indica con datos Enrique Dans "podría estar ingresando alrededor de unos $7.5 millones al mes" [4], es simplemente un servicio muy rentable para sus promotores y no "un ejemplo de participación ciudadana", "el espacio natural para la viralidad y el periodismo ciudadano" o "la representación de una nueva forma de ciudadanos activos".

No obstante, reconozcamos que Internet (en general) ha supuesto, y sobre todo audiovisualmente, lo que Hector Milla llama el Fin de la tiranía del programador: "Puedes programar las grabaciones por palabras clave y ya no dependes del programador. Ves las cosas cuando quieres" [5]. Reconozcamos también que existen muchos usos loables e interesantes de Youtube, como por ejemplo pueda ser la comunidad estadounidense "Take back Capitol" [6], alojado en "noticias y blogs". Es curioso porque Youtube no crea a este respecto un apartado concreto para "Política". Dicho grupo está compuesto por 1357 usuarios que pretenden criticar la política republicana. El grupo contiene casi 700 vídeos con declaraciones de ciudadanos, montajes que ridiculizan a políticos repúblicanos y sobre todo muchas pruebas de una protesta que a la vista de los datos pudiera considerarse como "generalizada" pero de la que apenas se proyecta nada en los medios convencionales.

De acuerdo, Youtube ayuda a crear comunidades de intereses compartidos. De acuerdo, posee aún otras ventajas. En primer lugar es una magnífica herramienta para las distribuciones independientes. Por ejemplo, el cortometrajista español Guillermo Zapata decidió que por cuestiones económicas promocionaría su corto solamente por Internet. Así subió su corto "Lo que tú quieras oir" a Youtube y en menos de dos meses cosechó más de 150.000 visitas [7]. O el "famoso" caso del supuesto robo del escaño de Zapatero (realmente era publicidad sobre el Día Mundial de la Pobreza de una ONG) del que cabría preguntarse ¿no resulta agradecido que un vídeo genere debate más allá de su consumo en el actual flujo mediático en el que vivimos y en el que es tan dificultoso discernir cuáles contenidos son realmente apropiados y coherentes? [8]

Otro contenido reseñable y reflexionable es la continua re-edición de fragmentos de programas de la televisión. Los usuarios han convertido a Youtube en una especie de reponedor constante de grandes momentos de la televisión. Es la traslación actualizada del zapping. Y la incógnita es: ¿hay usuarios grabando la televisión de forma continuada para al final del día revisar y capturar los grandes momentos? [9]

Incluso la posibilidad tecnológica de poder incluir fácilmente en tu web personal un vídeo de Youtube (a través de las tecnologías APIs) supone toda una ventaja para aquellos que quieran configurar programaciones específicas, que quieran hacer sus pequeñas televisiones personales, para compartir contenidos y para sobre todo para vivir/convivir mejor informados/formados.

Ahora bien, el modelo de participación ciudadana, de usuarios-creadores y de configuración de redes más allá de lo tecnológico, es algo que está muy por encima de Youtube. Ahondando un poco más en ciertas singularidades de su servicio podemos descubrir una serie de arritmias que nos hacen afirmar con seguridad que en realidad Youtube fomenta un modelo peligrosamente conservador y consumista.

Como ya hemos dicho, Youtube es una empresa. Y en estos momentos podemos afirmar que sus contenidos están sujetos a una lógica de mercado. En primer lugar, el cuestionable sistema de control para contenidos inapropiados hace que nos preguntemos por la esencia misma de "lo inapropiado". Que una mayoría de usuarios decida que el hecho de que aparezcan unos genitales es algo inapropiado -con el siempre válido argumento de la protección infantil- puede ser tan subjetivo como mi consideración de inapropiado (a parte de indigesto) sobre escuchar hablar a Acebes en una convención del PP. ¿Cuál es el problema? ¿El vídeo? ¿O el contexto del vídeo? Existen a través de esta lógica y amparados por los clamores populares de los usuarios "vetadores" un montón de contenidos que simplemente no existen en Youtube porque son "inapropiados".

Por otra parte, la filosofía de Youtube se basa en otra de las premisas que hacen visibles en su web que es "ver sucesos actuales, encontrar contenidos sobre tus manías e intereses y descubrir vídeos estrafalarios e inusuales" . Lejos de ser una cuestión superficial, el hecho de que Youtube alente a sus usuarios a que compartan "cosas raras y personales", está provocando gran cantidad de vídeo-hamburguesas que a parte de no cumplir ninguna función crítica o educativa, en muchos de los casos están fomentando modelos onanistas de expresión y contenidos que solo buscan el chiste fácil o la imagen impactante y sensacionalista. Claro que siempre puede aducirse que lo que se muestra somos nosotros...o sea, soy YO. Pero creo que no.

Porque es que además la doble moral inunda las entrañas de Youtube. Por un lado obligan a cualquier usuario que se registre a ceder TODOS sus derechos sobre los vídeos que suba a la web [10]. Es decir, Youtube es propietario de TODOS los vídeos que se suben en su web y de todos los contenidos alojados en la misma. Tal y cómo suena. Y tiene derecho a explotarlos comercialmente, a eliminarlos, etc. Pero por otra parte y paradójicamente han permitido durante mucho tiempo que esos mismos usuarios a los que despojan de sus derechos en unas interminables condiciones legales suban contenidos con Copyright. Vaya, ¿habrá sido quizás ésta una de las claves que han conseguido que Youtube sea tan conocido? ¿habrá significado que encontrarse con casi cualquier videoclip haya hecho que se multiplicaran ad-infinitum los ingresos en publicidad de Youtube? Entonces, cuando Youtube respondió borrando miles de vídeos porque varias grandes Marcas amenazaron con demandar a la web... ¿quería o no que los usuarios hubieran subido esos vídeos? Porque, ¿cómo puedo ser YO el protagonista de una web en la que me utilizan para ganar más dinero, anulan todos mis derechos y encima no me permiten ver los vídeos que he subido porque dicen que infringe unas leyes de propiedad intelectual que ellos mismos han obviado durante un tiempo porque les interesaba?

Pues eso, que si la revista TIME quiere que YO sea el protagonista está claro que (la empresa) Youtube es un pésimo ejemplo. Y si quieren ejemplos de otros proyectos realmente colaborativos, que fomenten las redes sociales y que además proponga nuevos modelos narrativos en lo que cultura audiovisual se refiere...sólo hay que buscar...¡hay bastantes!

Notas

[1] http://www.aporrea.org/actualidad/n88019.html

[2] http://google.dirson.com/post/2885-google-compra-youtube

[3] http://youtube.com/t/about

[4] http://www.enriquedans.com

[5] http://www.hectormilla.com

[6]
http://www.youtube.com/group/TakeBacktheCapitol

[7] http://www.loquetuquierasoir.com

[8] http://barrapunto.com/article.pl?sid=06/10/02/0912248

[9] http://www.youtube.com/watch?v=jllueC5XgSU

[10] http://youtube.com/t/terms

Felipe González Gil es licenciado en Comunicación Audiovisual y posgrado por la UNED en E-Learning (Nuevas Tecnologías de la Educación). Es especialista en producción audiovisual y proyectos educativos, ha interpretado y dirigido numerosos montajes escénicos.

Palabras clave : televisión, web 2.0, comunidad virtual, cibercultura, vídeo, copyright, inteligencia colectiva, copyleft, participación ciudadana

comentar


moderado a priori

forum info modere

  • Por favor, cíñete al contenido propuesto, sé respetuoso contigo y con los demás, con la ortografía y la gramática. Los comentarios pueden ser moderados por una cuestión de SPAM, pero además nos reservamos el derecho a no publicar cualquiera que resulte violento u ofensivo

Clone Magazine ARDEmag Diagonal